ESTADOS UNIDOS «Imposible acabar con el racismo sin combatir para acabar con el capitalismo»

El 28 de agosto, decenas de miles marcharon hacia Washing­ton.

Conversación entre Alan Benjamin, responsable de Socialist Organizer (que, en Estados Unidos, defiende la política del Comité de Organización para la Reconstitución de la IV Internacional), y el militante obrero negro Nnamdi Lumumba, portavoz de Ujima Progress Party (Partido del Progreso del Pueblo, organización obrera negra de Baltimore, en el Estado de Maryland).

Alan Benjamin: La semana pasada en Kenosha (Wisconsin), Jacob Blake fue gravemente herido por la policía: le dis­pararon siete balas en su espalda cuando se subió a su automóvil, en el que se encontraban sus hijos. No estaba armado. Durante la noche de la revuelta que siguió después de este crimen, un supremacista blanco de 17 años mató a tiros a dos manifestantes e hirió a un tercero. La policía de Kenosha dejó impunes los asesinatos, permitiendo que el adolescen­te abandonara el lugar, bailando en la calle, blandiendo su rifle de asalto. Este pseudo justiciero ahora es aclamado como un « héroe » y un « tesoro nacional » por los supremacistas blancos de todo el país. ¿Qué significa esto?

Nnamdi Lumumba: ¡Esta es una ilustración de la difícil situación de los negros en los Estados Unidos desde hace 400 años! La policía es el brazo armado del Estado, encargada de controlar a la clase obrera, y especialmente a los negros. Durante demasiado tiempo se ha ignorado el terror policial contra los negros, pero hoy, con las nuevas tecnolo­gías, ha sido posible exponer esta violen­cia policial al público en general.

En Kenosha, la policía disparó siete balas en la espalda de Jacob Blake

A.B.: Después del asesinato de George Floyd por la policía (25 de mayo de 2020 en Minneapolis, Minnesota), una ola de indignación se extendió en más de 2000 ciudades de los Estados Unidos. Se esti­ma que, a pesar de la pandemia, entre 15 y 17 millones de estadounidenses partici­paron en protestas contra el terror policial y la violencia institucional. Lo nuevo es que, tras el asesinato de Jacob Blake, destacados deportistas negros han tomado posición frente a los asesinatos cometidos por la policía. El jugador de baloncesto Draymond Green, delantero de los Golden State Warriors (equipo de baloncesto de California) expresó los sentimientos de los jugadores de la Asociación Nacional de Baloncesto (NBA) y de otros atletas cuando dijo: « Hacer los grandes titulares de la prensa, está bien. Esto permitió llamar la atención. Hemos utilizado nuestros argumentos para llamar la atención sobre cosas que todos hemos querido decir desesperadamente desde hacía tanto tiempo. Las próximas etapas serán cruciales. Esto no puede ser sólo un asunto de los atletas. Las próximas etapas deberán venir de la población negra en su conjunto. Las próximas etapas deberán venir de la población blanca que reivindica el fin de la difícil situación que los negros han padecido durante siglos. Ha llegado el momento de hacerlo”. ¿Cuál es tu opinión sobre lo que han hecho los deportistas negros?

Lo nuevo es el posicionamiento de destacados deportistas

N. L.: Los deportistas no solamente han hecho declaraciones. Realizaron una acción colectiva como trabajadores. Se declararon en huelga. Dejaron de trabajar para exigir que se haga justicia a todas las víctimas de la violencia policial. Más de treinta eventos deportivos fueron anula­dos en las ligas deportivas: NBA, WNBA (baloncesto femenino), MLB (ba­loncesto) y NHL (hockey). A dife­rencia de la década de 1960, cuan­do grandes atletas como Mohamed Ali, Bill Russell, Juan Carlos y Tommy Smith realizaban principal­mente actos de protesta individu­ales, ahora todo el sindicato de jugadores de la NBA pide la cancelación de los juegos y luchar por un cambio real, no un cambio cosmético. Y, como lo señalas, los basquetbolistas han llamado a la clase obrera y a sus organizaciones a tomar una posición similar, con acciones sindicales contra la vio­lencia policial en todo el país.

A. B.: Precisamente, sectores importantes del movimiento obrero responden positivamente a este llamado. Una declaración de varios sindicatos en apoyo de Black Lives Matter está circulando amplia­mente. El 1 de septiembre será publicada una lista completa de las organizaciones signatarias, pero ya la “Declaración del movimiento sindical en apoyo de las huelgas por las vidas de los negros” incluye organizaciones sindicales como el Sindicato de empleados del sector de la Salud de Illinois y de Indiana SEIU HCII, la sección local 73 del Sindicato de Empleados del Sector Público SEIU, el Sindicato Nacio­nal de Electricistas de la UE, el Sindicato de Maestros de Los Ángeles (UTA), el Sindicato de Maestros de Oakland (OEA) y el Federación de profesores de Detroit (DFT). Su declaración afirma en particular: “La acción realizada la semana pasada por los atletas profesionales … nos recuerda que cuando nos declaramos en huelga al dejar de trabajar, tenemos el poder de poner fin a un status quo injusto. (…) Como sindicatos que representan a millones de personas (…), retomamos a nuestra cuenta el llamado lanzado a las autori­dades locales y federales para que cesen de financiar a la policía y para recuperar la riqueza robada. por la clase de los multimillo­narios, para invertir en lo que nuestro pueblo requiere para vivir en paz, dignidad y abundancia: un sistema de Salud para todos, un programa de vivienda para todos, un progra­ma de empleos públicos, presta­ciones y condiciones de trabajo seguras. (…) Apoyamos las deman­das de justicia racial que resuenan en todo el país, así como los llama­dos por una economía más justa. Utilizaremos nuestra fuerza e influencia para asegurar que los sindicatos estarán del lado correcto de la historia ». ¿Qué opinas de esto?

N. L: Este es un avance significa­tivo. Esto subraya la urgente nece­sidad de que el movimiento sindi­cal se movilice, masivamente, contra el racismo institucional. Igualmente subraya el hecho de que el antirracismo no puede separarse del anticapitalismo. El capitalismo es lo que motiva las políticas racistas. Es imposible acabar con el racismo sin luchar para acabar con el capitalismo.

La marcha en Washington tuvo un carácter contradictorio

A.B.: El 28 de agosto, decenas de miles marcharon hacia Washing­ton para conmemorar el 57 aniver­sario de la histórica marcha de Martin Luther King Jr. A la cabeza de la marcha estaban las familias de Jacob Blake, George Floyd y Breonna Taylor (jóvenes Enfermera negra de 26 años, asesinada « por error » por la policía en Louisville, Kentucky, el 12 de marzo de 2020 -ndlr), bajo el lema de Black Lives Matter. El comunicado de prensa que convocó a la marcha decía: “Estamos cansados de ser maltra­tados, cansados de la violencia que los negros estadounidenses hemos padecido durante cientos de años”. Y: « Como aquellos que han mani­festado antes que nosotros, nos levantamos para decirle a la poli­cía, a los que hacen las leyes, a esos y a su sistema que nos han mantenido postrados durante años: « ¡Quita tu rodilla de nuestro cuello! » (En referencia al asesinato de George Floyd, asfixiado por un oficial de policía -ndlr). ¿Cuál es su punto de vista sobre este aconteci­miento?

N. L.: La marcha y el mitin de clausura fueron extremadamente contradictorios.

A pesar de la pandemia, reunie­ron una gran cantidad de personas, expresando la ira que sienten millo­nes de negros que quieren un cam­bio fundamental. Es lo que expre­saron los participantes enarbolando carteles hechos por ellos mismos que decían: « ¡Ya es suficiente!” Su mensaje tenía una gran fuerza.

Pero el mensaje abrumadora­mente dominante entre los organi­zadores de la marcha, así como entre los políticos que hicieron discursos, fue: « ¡Vayamos todos a votar por Biden (el candidato a la elección presidencial del Partido Demócrata -ndlr) en noviembre! » Los líderes negros vendidos que organizaron este evento no son más que secuaces del neoliberalismo, carne y uña con el Partido Demócrata.

A. B.: Entonces, ¿cuál es la solución?

N. L.: La clase obrera, en parti­cular la clase obrera negra, no tiene ninguna razón para apoyar el ala liberal del capitalismo, contra su ala conservadora (implícito, los Demócratas contra los Republi­canos – ndlr). Ni uno ni otro pueden proporcionar verdaderas respuestas al movimiento Black Lives Matter. Debemos luchar por el poder de la clase obrera. Nosotros los negros, como los latinoamericanos, que sufrimos de una opresión nacional específica, debemos librar nuestras propias luchas, con nuestras propias organizaciones indepen­dientes, para liberarnos de esta opresión nacional.

La campaña por Biden es de una arrogancia poco común. Incluso nos dicen: « ¡Si no votas por Biden y los Demócratas, no eres negro!” Debemos salir de esta política de votar por los Demócratas en nom­bre del « mal menor » porque el « mal menor » es siempre el mal. Debe­mos entender que la lucha de la clase obrera contra la explotación, al igual que la lucha de los negros por su liberación, debe ser una lucha contra el imperialismo y el capitalismo.

Es por eso que el Ujima Progress Party se ha asociado a la Red de Resistencia obrera (LFN) y la Campaña por un Partido Inde­pendiente de los Trabajadores y los Oprimidos (LCIP) para preparar una Conferencia nacional titulada: « Romper el control del bipartidis­mo”, el 19 y 20 de septiembre. La conferencia estaba originalmente programada para tener lugar en Baltimore, pero ahora se llevará a cabo mediante videoconferencia debido a la pandemia. Hacemos un llamado a los sindicalistas y militantes contra la opresión para que se unan a nosotros para que podamos comenzar a construir la fuerza obrera independiente que necesitamos para acabar con la explotación y el racismo institu­cional.

30 de agosto de 2020