ESTADOS UNIDOS Mensaje al Congreso ¡Vote “NO” al TLCAN 2.0! ¡EXIGIMOS UN CAMBIO RADICAL!

Publicado por The Organizer (USA), Diciembre de 2019

Ha sido calificado como « un histórico acuerdo comercial bipartidista ». Donald Trump lo aclamó como « una victoria » para su administración y para el pueblo estadounidense. Nancy Pelosi considera este acuerdo comercial como « infinitamente mejor » que las dos propuestas iniciales, del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) hechas por Trump. Richard Trumka, presidente de la AFL-CIO sostiene que el Tratado México-Estados Unidos-Canadá T-MEC (1) “es correcto » y “que son mantenidos los mecanismos para hacer aplicar las disposiciones relativas a las condiciones de trabajo”.

¿Pero es realmente una victoria para los trabajadores? ¿El T-MEC es fundamental diferente del TLCAN? Para responder a estas preguntas, es necesario prestar atención a la manera cómo la prensa financiera ha cubierto el tema.

El 10 de diciembre entrevistado en NPR NewsHour (2), Christopher Wilson, director del Instituto Mexicano en el Centro Wilson en Washington, declaró que los mercados financieros están « realmente tranquilizados » de que se haya llegado a un acuerdo y que « la estabilidad de mercados” haya sido restaurada. « No debemos esperar cambios radicales con el nuevo acuerdo ». El “T-MEC sigue siendo el 90% del TLCAN. Se han realizado algunas modificaciones, pero nada sustancial ».

« En resumen, el TLCAN 1.1 es más que el TLCAN 2.0 », agregaron los banqueros de negocios de [la sociedad -ndlt]] Morgan Stanley, concluyendo que « Igualmente el acuerdo, también es positivo para los mercados ».

La revista Forbes trató este tema señalando en particular que « los intereses estadounidenses fueron preservados, especialmente los relacionados con las reservas de petróleo y gas ». Esta es una referencia a la integración de la llamada cláusula ISDS (3) en el T-MEC, que prohíbe a México renacionalizar e incluso reglamentar significativamente sus propios recursos energéticos. Dichas medidas podrían considerarse como « una barrera al comercio ». Los ingresos de la empresa estatal mexicana PEMEX han impulsado durante más de setenta años el crecimiento económico de México, incluidos sus programas sociales, No obstante, la privatización de los recursos energéticos mexicanos comenzó bajo el gobierno del ex presidente Enrique Peña Nieto y ya ha tenido consecuencias nefastas para los trabajadores y la población pobre en todo México.

Examinemos ahora las “protecciones” de las que benefician los trabajadores, así como la aplicación del Código del Trabajo que estuvieron en el centro de la mayoría de las discusiones que conciernen el T-MEC.

Si únicamente consideramos el problema de la aplicación de las leyes laborales, ¿qué garantías, escritas o verbales, realmente podrían cambiar el hecho de que hay, según el Secretario de Trabajo mexicano, 700 000 contratos de protección de trabajadores negociados con los sindicatos bajo el control de los patrones y que, por lo tanto, es necesario revisarlos y volver a redactarlos? Según Leo Gerard, presidente de USW (United Steelworkers), el sindicato de trabajadores metalúrgicos estadounidenses, dijo que esto podría durar décadas. Además, a mediados de junio, México promulgó uno de los planes de austeridad más estrictos desde hace años: la Ley de Austeridad Republicana. Los presupuestos dedicados al gasto social fueron reducidos considerablemente. Es una locura esperar que se asignen fondos a los inspectores y abogados laborales para reescribir los 700,000 contratos de protección, o para combatir jurídicamente contra las medidas destinadas a disminuir los derechos de los trabajadores. Será difícil que esto suceda.

El nuevo Código del Trabajo federal mexicano entró en vigor desde hace casi un año y, de hecho, las violaciones de los derechos de los trabajadores continúan aumentando. Más de 6 000 trabajadores fueron despedidos de las maquiladoras de Matamoros, Tamaulipas (ciudad fronteriza del noreste de México -ndlt) por hacer huelga, y no han sido reinstalados. Recurrieron a las Comisiones Laborales controladas por las empresas: sin ningún éxito.

Decenas de trabajadores de Rockwell Automaton, en Tecate, Baja California, cerca de la frontera [noroeste del país -ndlt] también fueron despedidos por haber constituido un sindicato independiente. Al igual que sus homólogos en Matamoros, fueron incluidos en las listas negras de las maquiladoras a lo largo de la frontera. Mineros de Media Luna (Guerrero) fueron asesinados por unirse a un sindicato independiente. Nada, o muy poco, se ha hecho para enjuiciar a los asesinos, -indudablemente secuaces pagados por las empresas.

En los campos de San Quintín, Baja California, el gobierno reconoció un sindicato independiente de trabajadores agrícolas, pero las compañías estadounidenses, Dricoll’s Corp, una de las principales, se negó a negociar nuevos contratos con el sindicato independiente, arguyendo que ya habían firmado contratos con los sindicatos, es decir, sindicatos designados por ellos.

¿Los inspectores laborales « imparciales » o los nuevos tribunales laborales tripartitos establecidos bajo los auspicios del T-MEC se ocuparán de la difícil situación de los trabajadores? No. Se podrán hacer ligeras mejoras, aquí o allá, pero nada fundamental.

El militante mexicano Luis Carlos Haro Montoya explicó los desafíos de la oposición a T-MEC. En su discurso del 13 de julio en la Conferencia de Trabajadores contra la Privatización y la Desregulación en San Francisco, Haro Montoya dijo: « Con el T-MEC, la soberanía de México sobre sus recursos alimentarios está destinada a desaparecer. Todas las « reformas estructurales » a favor de las empresas, implementadas bajo los auspicios del TLCAN, continuarán incansablemente. La « reforma energética » fortalecerá a los capitalistas en su frenética carrera por privatizar el petróleo mexicano. La cláusula ISDS fue incluida en el TLCAN y ahora en el T-MEC debido a México, precisamente para impedirle que recupere su soberanía energética al revertir el proceso de privatización y rechazar todas las « reformas estructurales ».

David Bacon, periodista especializado en el derecho laboral ha pasado los últimos 25 años investigando sobe los daños causados por el TLCAN en México. Bacon explica que « el presidente Trump ha utilizado las negociaciones de T-MEC para reavivar el fervor nacionalista contra México, diciendo que su acuerdo comercial protegería los empleos estadounidenses, cuando la historia muestra claramente que este no será el caso. Además, el nacionalismo anti-México de Trump, bien calculado para ganar votos en 2020, tiene la intención de ocultar sus ataques contra los trabajadores, aquí en el país”.

El 26 de noviembre de 2018, el Consejo de Sindicatos de San Francisco afiliado a la AFL-CIO adoptó una resolución que concluye de la siguiente manera: «  el Consejo de Sindicatos de San Francisco se opone a la ratificación de T-MEC e insta a los trabajadores de los tres países signatarios a movilizarse para evitar que el T-MEC sea aprobado por los cuerpos legislativos de estos tres países. Hace un llamado a todos los sindicatos en los Estados Unidos, México y Canadá, así como a las organizaciones comunitarias y las asociaciones por la defensa de los derechos humanos, para exigir una revisión completa del TLCAN para mejorar las normas vigentes en los intercambios comerciales, garantizar el establecimiento de los derechos sindicales y la negociación colectiva, crear empleos dignos de ese nombre y bien remunerados, proteger nuestro medio ambiente, salvaguardar nuestras democracias y finalmente beneficie a nuestros miembros y a todos los trabajadores de los Estados Unidos, México y Canadá”.

El abandono del T-MEC, tal como lo formula Consejo de Sindicatos de San Francisco “es la primera etapa necesaria, la condición sine qua non para abrir nuevas negociaciones, con la participación activa de sindicatos, asociaciones ambientales y diferentes comunidades de los tres países signatarios. Esto podría conducir a un acuerdo comercial que beneficiaría a todos los trabajadores en estos tres países ».

¡Los militantes obreros y los militantes que intervienen en vecindarios de todo el país deben exigir imperativamente que el Congreso de los Estados Unidos vote « no » en T-MEC!

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(1) T-MEC Acuerdo Canadá-Estados Unidos-México, es un acuerdo de libre comercio entre Canadá, los Estados Unidos y México, tres países de América del Norte y destinado a remplazar el precedente Tratado de libre comercio en vigor desde 1994.

(2) NPR News Hour es un periódico cotidiano televisado difundido en la noche en el servicio de radio difusión pública

(3) La cláusula ISDS (Investor State Dispute Settlement) permite reglamentar los diferendos entre los inversionistas y los Estados.

El Sindicato UE (electricistas y mecánicos): 
Todavía estamos esperando un acuerdo comercial que beneficie a los trabajadores.

La propuesta para reemplazar el TLCAN … es sólo una herramienta que sirve a los intereses de las empresas y no les garantiza sus capacidades para manejar los problemas de los trabajadores ya tratados por el primer proyecto del acuerdo.

T-MEC continuará permitiendo que las grandes empresas deslocalicen los empleos hacia lugares donde las normas que conciernen los derechos de los trabajadores y el medio ambiente son los más bajos, al mismo tiempo que se limita la posibilidad de los gobiernos elegidos democráticamente para defender los intereses de los trabajadores.

Si nosotros no exigimos que los derechos de los trabajadores a organizarse y vivir dignamente sean respetados en todas partes, los trabajadores estadounidenses continuarán temiendo que sus trabajos sean deslocalizados en el extranjero o atribuidos a comunidades su propio país que son menos exigentes respecto de los salarios.

El Sindicato UE insta al Congreso a votar « NO » al T-MEC y a reemplazarlo por otro concepto de comercio que beneficie a los trabajadores y al planeta, comenzando por nuestros propios estándares de condiciones de trabajo, condiciones de vida y respeto por el medio ambiente.