El 16 de marzo, mediante un golpe de fuerza, Macron impulsó su destructivo proyecto de reforma de las jubilaciones. El 16 de marzo, la V República mostró todas las facetas de su carácter antidemocrático.
Así, una ley que no ha sido adoptada por nadie pudo imponerse y destruir los derechos a la jubilación de millones de trabajadores.
Así, las instituciones de la V República hacían posible, desafiando la posición absolutamente mayoritaria del pueblo, imponer esta destrucción de los derechos de los trabajadores.
Así, la V República permite desatar la represión contra los huelguistas y manifestantes que lo único que hace es defender sus derechos.
Algunos en los partidos de « izquierda » reprochan este voto por no ser conforme a la Constitución. Todo lo contrario, está en consonancia con esta Constitución antiobrera y antidemocrática que permite todo tipo de golpes contra los trabajadores y los jóvenes.
El jueves [16 de marzo 2023] por la noche, miles de trabajadores y jóvenes se concentraron en la plaza de la Concordia de París. Los militantes del Partido Obrero Democrático Independiente estaban entre ellos, como estuvieron presentes en los mítines y manifestaciones en las provincias. Coreando: « ¡Abajo Macron y el 49,3! ¡Huelga general! ». Dieron a conocer la posición del POID.
En las empresas, en las asambleas, en las reuniones sindicales a todos los niveles, los trabajadores debaten la situación. El viernes se reanudaron las huelgas. Se organizaron iniciativas y manifestaciones. El 23 de marzo, la intersindical vuelve a convocar una jornada de huelgas y manifestaciones. A través del debate, los trabajadores establecerán cómo la inmensa fuerza de millones y millones puede unirse para contrarrestar el golpe de fuerza del gobierno.
Nada está jugado. Nada está acabado.
Todo se concentra en el llamamiento a la huelga general.
Todo se concentra en la responsabilidad de los dirigentes de las confederaciones sindicales de convocar sin demora una huelga general para obligar a Macron y a su gobierno en minoría a dar marcha atrás.
París, 16 de marzo



