INDIA 22 de mayo: manifestación nacional

El 22 de mayo, durante una manifestación simbólica, algunos dirigentes sindicales se reunieron cerca de la tumba de Mahatma Gandhi en Delhi. El gobierno había rechazado todo agrupamiento o manifestación. Al cabo de unos minutos, fueron arrestados, llevados a la comisaría de policía y más tarde fueron liberados. 

Delhi, 22 de mayo, líderes sindicales importantes antes de su arresto.

En diferentes partes del país, hubo trabajadores que manifestaron, unos exponiendo carteles, otros llevaban banderas negras, respetando las normas de distanciamiento social, expresaban su oposición al cambio del Código del Trabajo; hubo manifestaciones en algunos lugares aislados, incluida una huelga de dos horas. Las redes sociales fueron utilizadas de manera efectiva para permitir que los trabajadores tomen conciencia de las nefastas medidas que se toman contra ellos. Los sindicatos se comprometieron a combatir, defender los derechos laborales, proteger las conquistas sociales y combatir contra la ofensiva capitalista cuando los trabajadores sean liberados del confinamiento. 

En Mumbai, el Trade Union Joint Action Committee (Comité de Acción Sindical Conjunta), integrado por todos los sindicatos, incluida la NYUI, se unió a la manifestación del 22 de mayo en Mumbai, así como a otras en diferentes partes del país. 

El confinamiento anunciado por el Primer Ministro el 24 de marzo sigue vigente. Las fábricas, tiendas, establecimientos y todo el transporte público están paralizados. A partir del 17 de mayo, algunas actividades esenciales, incluidas algunas fábricas, comenzaron a operar con un tercio de la fuerza laboral. En ausencia de transporte por carretera y ferrocarril, los trabajadores se han visto en la incapacidad de ir al trabajo. 

Las empresas muy pequeñas dependen de una mano de obra numerosa. El brutal confinamiento, las existencias acumuladas y la imposibilidad de garantizar la venta hacen que muchas empresas sean vulnerables. A pesar de las garantías que el Primer Ministro Modi dio el 24 de marzo garantizando que los trabajadores recibirían sus salarios durante el período de confinamiento y que se mantendrían los empleos, muchos no recibieron salarios en marzo y abril y millones de empleos fueron suprimidos. 

El sector de la construcción, el de la construcción de autopistas y de líneas de metro en algunas áreas metropolitanas han proporcionado trabajo a trabajadores precarios, muchos de los cuales eran trabajadores migrantes indocumentados contratados a cotidianamente. Como no aparecen en ninguna estadística, es imposible apreciar el alcance de este sector. Cuando la actividad se detuvo abruptamente el 25 de marzo, los trabajadores perdieron sus ingresos y ninguna ayuda de ningún tipo les fue brindada. 

Estos trabajadores y sus familias, sin alojamiento en las metrópolis y las ciudades, sin recursos para alimentarse, querían regresar a sus aldeas, lejos de su lugar de trabajo. Tras la negativa del gobierno de Modi a darles acceso en los trenes, los trabajadores viajaron miles de kilómetros a pie para llegar a sus aldeas. Este éxodo aún continúa, incluso si algunos trenes comienzan a funcionar nuevamente. Actualmente todavía cientos de miles de personas caminan en las carreteras. 

El partido de Modi, el BJP, aprovecha Covid-19 y el confinamiento para permitir que los Estados que él controla, Gujarat, la UP, Madhya Pradesh, modifiquen el Código del trabajo y dar a los patrones la libertad de « Contratar y despedir » como quieran, contratar trabajadores con contratos de duración determinada, hacer pasar la duración de la jornada laboral de 8horas a 12horas. Los Estados pretenden que estas y otras medidas anti-obreras son necesarias por un período corto que va de tres meses a tres años para fortalecer la economía de la India, hacer que la actividad económica sea atractiva para que los capitalistas elijan invertir en India y en particular para alentar a los inversores occidentales y japoneses a que dejen de invertir en China debido al nuevo clima de guerra fría y hacer de India su nuevo centro de producción. El gobierno de Modi ha satisfecho la importante demanda de los capitalistas de poner fin al Código del Trabajo de India. 

Por lo tanto, el gobierno de Modi muestra su total desprecio por las reivindicaciones de los sindicatos desde 1992: salarios justos, la abolición de los contratos precarios, la igualdad salarial, el estricto cumplimiento del Código del Trabajo, las condiciones de higiene y de seguridad en el trabajo, compensación en caso de accidente laboral, mejor protección social, protección del empleo público y muchas más nacionalizaciones. Quince huelgas nacionales en las que participaron millones de trabajadores para garantizar que sean satisfechas estas reivindicaciones fueron vaciadas de su significado. 

Últimamente, el gobierno de Modi ha anunciado un paquete de rescates comerciales, pero en las condiciones actuales, incluso eso hace poca diferencia para la economía. Las medidas anunciadas apuntan a la privatización de todos los sectores vitales en la India. Para el conjunto de la población y para los trabajadores, las medidas Modi significan aún más dificultades, miseria y esclavitud absoluta. 

Al mismo tiempo que se oponen a los capitalistas y la ofensiva del gobierno que está a su servicio, los sindicalistas y los trabajadores que tienen una conciencia de clase exigen que haya un 

cuestionamiento en el movimiento sindical para que pueda hacer frente a las nuevas amenazas. Frente a la ofensiva de clase, un movimiento sindical dividido no sería eficaz. Es necesario buscar la vía para construir una verdadera unidad.  

Nambiath Vasudevan,
el 23 de mayo de 2020