GRECIA Elecciones: una victoria pírrica para la derecha de Nueva Democracia

Los jubilados se manifiestan en Atenas contra la disminución de las pensiones.

Kyriakos Mitsotakis y su partido de derecha Nueva Democracia (ND) solo podrán gobernar gracias a la bonificación acordada al partido ganador en la primera vuelta de las elecciones legislativas del mes de julio. ND en efecto, no llega al 40 % de los votos emitidos (y 158 diputados sobre 300). El nivel de participación ha sido del 58 %, es decir inferior al de las elecciones europeas de marzo pasado. Mitsotakis ha multiplicado durante las diez semanas de su campaña las promesas dirigidas a la “clase media” (¡noción empleada hasta la saciedad para no hablar de clases sociales!): anuncio de más inversiones, acelerar las privatizaciones, fomentar el éxito empresarial. 

Numerosas discusiones han tenido lugar en éstas últimas semanas en torno a la cuestión: ¿Hay que votar a Tsipras para cerrar la puerta a Mitsotakis? 

El gobierno Tsipras ha tomado recientemente medidas para aliviar la miseria de determinadas capas de la sociedad: el acceso hospitalario incluso para quienes no tienen seguro de salud, descenso de las cotizaciones de los trabajadores autónomos que han sido arrastrados a la ruina por cientos de miles, la promesa de contratar a 5 000 profesores en los próximos años y el aumento en 50 euros del salario mínimo. Pero todas estas medidas estaban sometidas a dos condiciones previas: ¡arrancar los fondos necesarios a las masas trabajadoras por medio de impuestos suplementarios y obtener el aval de la Unión Europea! Pero sobre todo, Tsipras no ha actualizado los salarios y 

los convenios colectivos, no ha reincorporado a cientos de miles de trabajadores que habían perdido su empleo, no ha cuestionado las privatizaciones, ni recuperado los hospitales y las escuelas. Todo eso ha sido destruido por la Unión Europea y el FMI después de diez años de memorándums (planes de austeridad). Tsipras ha traicionado el mandato que le confió el pueblo griego en julio de 2025, y esa es la razón por la que su partido ha tenido ése resultado. 

En enero de 2015, Syriza todavía movilizaba a 2 246 000 electores. En setiembre de 2015, es decir, después de la traición a los resultados del referéndum por orden del entonces presidente de la Comisión Europea, JeanClaude Juncker, ya había perdido 325 000 votos. Actualmente no reúne más que 1 781 000 votos, casi 500 000 votos perdidos. 

Al mismo tiempo, una parte del electorado ha votado todavía a Tsipras, inquieto por las consecuencias del regreso de la derecha. Y como señala Le Monde, la debacle es limitada : “Después de todo, Syriza obtiene en 2019 solo un4%menosdevotosqueensu victoria histórica de enero de 2015

Un artículo en la web de información tvxs.gr titulaba: “ND domina en las regiones burguesas y Syriza en los municipios humildes”. No es totalmente exacto, pues allí donde Syriza ha sido la formación mayoritaria, la abstención ha aumentado. Una cifra récord de abstención se ha registrado por ejemplo en la ciudad de Florina, una ciudad del norte que todavía vive de las minas de lignito. ¡La abstención alcanzó 

allí cerca del 63 %! En los barrios obreros de Atenas y sus alrededores, la participación ha descendido notablemente. Mientras en enero de 2015 la participación suponía una media del 70 %, ahora se registra una tasa del 55% en Karatsini, el 51% en Perama, el 56 % en El Pireo. En los “barrios ricos” de Atenas, ND ha conseguido el primer lugar, ya que aquí la participación ha sido la más alta, de hasta un 67 %. 

¿Pero quién puede afirmar que Mitsotakis es el vencedor cuando solo una cuarta parte de la población ha votado por él? Mitsotakis va a intentar aplicar con brutalidad todas las medidas que sus predecesores ya habían elaborado con la Unión Europea y el FMI. En su mensaje de felicitación, el presidente saliente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ha recordado a Mitsotakis “que aún queda mucho por hacer…” Como todos los gobiernos anteriores, para actuar, debe conseguir luz verde de las direcciones sindicales y cuenta con la división de la clase obrera que organiza el Partido Comunista (KKE) —que ha obtenido un 5,3 % de los votos. 

¡Mitsotakis no ha recibido el mandato de atacar nuestros derechos y nuestras condiciones de vida! La cuestión que se plantea ahora es cómo construir la unidad de la gran mayoría de los trabajadores con sus organizaciones para bloquear los ataques inminentes del gobierno Mitsotakis. Lo que plantea otra cuestión: la de la independencia de los sindicatos y de los partidos en relación al gobierno y el capital.  

Con nuestro corresponsal en Grecia, el 7 de julio de 2019 (22:00h.)