ALEMANIA « Nahles se ha ido: ¡la gran coalición debe irse! » Entrevista con Heinz-Werner Schuster, presidente de la Comisión obrera del Partido Socialdemócrata (SPD) en Düsseldorf.

El 26 de mayo, durante las elecciones europeas y regionales, el electorado obrero del SPD negó su voto del Partido Socialdemócrata, expresando su rechazo a la participación del SPD en el gobierno de la « gran coalición » con Merkel. La dirigente del SPD, Andreas Nahles, acaba de dimitirse. 

Esta renuncia no resuelve nada, porque la revuelta de los electores obreros del SPD es la participación en el gobierno de gran coalición con el principal partido de la burguesía, el de Merkel. 

Fue a partir de la tarde de las elecciones que me dirigí a mis compañeros, con una copia a la prensa de Düsseldorf. Los trabajadores y los jóvenes tienen derecho a tener su propio partido, que solamente tiene en cuenta sus propios intereses, y no los del capital como es el caso de la « gran coalición ». Por eso que se puede leer en la carta: « ¡Debemos abandonar la gran coalición!”. Nos dirigimos a la dirección nacional de la Comisión obrera del SPD y le pedimos que se comprometa, en unidad con los sindicalistas, en el combate por una política obrera. ¡Necesitamos, absolutamente, una política y un gobierno para los trabajadores y los jóvenes! La mayoría de las reacciones a mi carta han sido muy positivas. 

¿Por qué acabar con la gran coalición? 

Porque su política conduce a la destrucción de nuestros logros. En la manifestación sindical del 1 de mayo en Berlín, resonaron las reivindicaciones: « ¡Cancelación de Hartz IV (*) y la de la jubilación a los 67 años! » « ¡Robustecimiento de la ley contra los despidos! » « ¡A trabajo igual, salario igual para mujeres y hombres tanto en el oeste como en el este! » [del país -ndlt] « No a las privatizaciones »; « ¡Viviendas asequibles y de calidad para todos! », etc. Todas estas reivindicaciones van en contra del gobierno de Merkel-SPD. Si el SPD no quiere sufrir el destino del PASOK en Grecia o del PS en Francia, ¡él debe salir de la gran coalición! Y presentar, durante las próximas elecciones, candidatos socialdemócratas que defienden una política de ruptura con austeridad, en base a un programa de satisfacción de las reivindicaciones de trabajadores y jóvenes, comenzando con la cancelación de las leyes Hartz IV y la de jubilación a los 67 años. La renuncia de Andreas Nahles debería allanar el camino para un congreso anticipado del SPD y la elección de una nueva dirección que rompa con la « gran coalición ». 

Eres coordinador del Comité de Enlace Europeo contra las privatizaciones, la desregularización y la precariedad, constituido en la reunión internacionalista en Estrasburgo el sábado 11 de mayo. ¿Cuál es la relación con lo que acabas de mencionar? 

Los alcaldes de Manchester y Liverpool (Gran Bretaña), miembros del Partido Laborista, votaron a favor de la « renacionalización » de los ferrocarriles privatizados. ¡Ellos tienen toda la razón! Vivo en la « Región Metropolitana del Rin y Ruhr ». 10 millones de habitantes dependen del transporte regional privatizado, en aplicación de los dictados de la Unión Europea. El funcionamiento de las líneas está sujeto a licitaciones: la Deutsche Bahn (la compañía nacional) compite con otros siete operadores privados: es el reino de la lucha a muerte con fines de lucro. Y son siempre los empleados quienes pagan el precio: si « su » compañía pierde la licitación, se encuentran sin trabajo y deben solicitar ser contratados por la empresa que haya ganado la licitación, cuyos contratos de trabajo son obviamente menos favorables. Y, por supuesto, sabemos todo lo que los alcaldes de Liverpool y Manchester describen sobre los vagones « caja de sardinas », los retrasos regulares y los trenes a menudo suprimidos. En Berlín, debemos romper con la « gran coalición » con Merkel, y en Europa, romper con la « gran coalición » con las directivas de privatización y desregulación de la Comisión Europea.  

(*) Las leyes Hartz de privatización y precarización fueron adoptadas bajo el gobierno de Schroeder (SPD) y luego mantenidas por Merkel y la Gran Coalición. La Ley Hartz IV penaliza a los desempleados.