BOLIVIA En octubre próximo Bolivia elegirá a su presidente

Evo Morales ganó las elecciones presidenciales en 2005, 2009 y 2014. Sin embargo, con la política intervencionista de la administración Trump en América Latina, existe una creciente preocupación de que Bolivia esté ahora en la línea de fuego. 

La acción del presidente Morales tuvo como objetivo reconquistar la riqueza boliviana, como el petróleo y el gas natural, monopolizada por empresas extranjeras, ganando $ 30 mil millones en 10 años, reinvertidos en el desarrollo del país, en contra de los 2,5 mil millones de los 10 años anteriores marcados por una política neoliberal. Con Evo Morales, líder en América Latina, la economía boliviana conoció un crecimiento 4.4 por ciento en 2018, según la ONU. 

La proporción de la población que vive en la pobreza extrema se ha reducido de casi 40% al 17%, mientras que millones de personas se han beneficiado de mejoras en los servicios de salud pública, abastecimiento, educación y un extenso programa de vivienda pública. En la historia de Bolivia, ningún otro gobierno ha hecho mejor para restablecer la dignidad de la mayoría de la población indígena, incluso a través de la recuperación de tierras que ilegalmente los grandes terratenientes se habían apropiado. Bolivia ahora se encuentra a la cabeza del combate por la justicia a escala internacional y las medidas para enfrentar el cambio climático. 

Sin embargo, a lo largo del mandato de Morales, los Estados Unidos han sido acusados de intentar desestabilizar el país a través de organizaciones como la USAID (Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional) y la National Endowment for Democracy (Fundación Nacional para la Democracia). 

Por lo tanto, nos preocupaba que Estados Unidos multiplique sus esfuerzos con miras a intervenir en Bolivia la víspera de las elecciones y nos comprometemos a defender el derecho de Bolivia a decidir su propio futuro. 

John Sweeney COI