ARGELIA 10 de marzo: la clase obrera entra en escena

Del 6 de marzo al 10 de marzo: una nueva semana rica en acontecimientos en el proceso revolucionario iniciado en Argelia el 22 de febrero, tal como nos informan nuestros corresponsales. 

Argel, el 10 de marzo, 2019 

Ouvriers algériens zone industrielle de roubia

Miércoles, 6 de marzo: en el momento en el que las cumbres del régimen no aceptan retroceder, los llamamientos a manifestarse el viernes día 8 se multiplican haciendo explícitas referencias al Día Internacional de la Mujer. Pero en ésta ocasión, importantes sectores de la sociedad llaman a acudir, al igual que la Organización Nacional de los Mouyaidines (que reagrupa a los antiguos combatientes de la revolución argelina). 

Reaccionando ante las declaraciones de la Administración Trump, que la víspera había pretendido “apoyar las manifestaciones pacíficas”, los estudiantes de Argelia lanzan una nueva consigna — en árabe —: “¡Trump, déjanos tranquilos”! ¡Es un asunto de familia que se arregla en familia!”. 

En los sectores organizados de la clase obrera, continúa la movilización por reapropiarse de la UGTA, la Central Sindical histórica. En el bastión obrero de Rouiba, un barrio al Este de Argel con la mayor concentración industrial del país, la Unión Local de la UGTA se ha reunido “ante la presión de los trabajadores y las Secciones Sindicales” para afirmar en un Comunicado que: “Los trabajadores saludan el carácter pacífico, fraternal y responsable de las manifestaciones. No pudiendo estar al margen de las aspiraciones que se expresan en ellas, unimos nuestras voces para decir ¡SÍ! a un cambio del sistema”. Y se pronuncia por “un sistema que garantice las libertades individuales, colectivas y el libre ejercicio de los derechos sindicales”. La Unión local exige, “que la Comisión Ejecutiva Nacional se reúna de urgencia (…) para debatir sobre la situación y tomar una posición clara para los intereses del país, de los trabajadores y de la UGTA”. 

Viernes, 8 de marzo. De nuevo una jornada histórica. Desde la mañana, miles de manifestantes comienzan a reagruparse en todas las ciudades, grandes o pequeñas. En particular y masivamente, están presentes las mujeres en todos los cortejos. En Argel, las grandes arterias de la ciudad permanecen bloqueadas por más de un millón de manifestantes, en una capital, recordémoslo, en la que cualquier manifestación era declarada ilegal desde el año 2001 sólo tres semanas antes. 

En la capital y en todo el País decenas de miles de banderas argelinas (en Argel, una mujer portaba una bandera que había sido cosida a mano en 1953), y miles de consignas inscritas en pancartas y banderas coreadas al unísono. El “No al quinto mandato” coreado de todas las formas posibles venía acompañado de consignas contra el Régimen: “Fuera el Sistema”, “Devolved la palabra al pueblo”. En todas partes escenas de confraternización con los oficiales de la Policía: “Policía, quítate el casco y únete a nosotros”, se gritaba en los cortejos. Aquí y allá en algunos cortejos, grupos más estructurados lanzan consignas en pancartas y banderas. 

Por ejemplo en Argel, un cortejo desfila detrás de una enorme bandera: “¡Asamblea Constituyente Soberana”; “el Pueblo decide, abajo el Sistema!”. Y pancartas con las consignas: “Derogación del Código de familia”, “Por las libertades democráticas y la justicia social”. 

Es en ésta situación, en la que la Federación de la Enseñanza de la UGTA, rompiendo con la política de apoyo al “Quinto mandato” del Secretario General del Sindicato, Abdelmadjid Sidi Saïd, llama a la Huelga General a partir del 10 de marzo. 

Al día siguiente del inicio de éste poderoso movimiento, el Poder comete un importante error. Anuncia, el 9 de marzo, que las vacaciones de los estudiantes, previstas inicialmente el 4 de abril, se adelantan al 10 de marzo, una burda maniobra, cuyo objetivo es desactivar la Huelga General de los estudiantes y los profesores de enseñanza superior que se había impuesto los días anteriores. 

Pero los estudiantes no lo entienden así. “Por primera vez en la historia, los estudiantes no se alegran por ello, y en unidad con los profesores se oponen a las vacaciones”. En todos los Campus, los estudiantes se organizan para imponer la apertura de los restaurantes universitarios y las Residencias de estudiantes. Se constituyen comités para la apertura de las Instalaciones con la finalidad de permanecer en sus clases y Campus y proseguir la huelga desde el fin de semana. 

10 de marzo: la clase obrera toma el protagonismo 

Domingo, 10 de marzo, comienzo de la semana de trabajo en Argelia. Desde la mañana, estudiantes y bachilleres van a la huelga en numerosos Centros. Pero el acontecimiento relevante del día es el surgimiento de la clase obrera argelina arrastrando a sus organizaciones en el escenario de las diferentes huelgas y su generalización en la Huelga General. 

En los grandes centros industriales, los trabajadores se reúnen por miles con sus Secciones Sindicales y, paulatinamente se unen a la huelga. A las 11:00 h. de la mañana, los trabajadores de la inmensa zona industrial de Rouiba, deciden marchar sobre Argel y encuadran a los bachilleres que hacen la unidad con ellos. Por primera vez, el Poder hace intervenir a la Gendarmería, un Cuerpo más “seguro” que la policía, para impedir la marcha de los trabajadores sobre Argel. 

Los trabajadores de numerosas Empresas, como Sonelgaz, expresan mediante sus consignas su voluntad de recuperar la UGTA, gritando “¡Sonelgaz no acepta a Sidi Saíd!” 

En Argel, el tranvía y el Metro están paralizados. Los autobuses, sin viajeros entre el Este y el Oeste de Argel y en el mismo centro de Argel; en el resto de wilayas (Departamentos) los transportes urbanos e interurbanos están en huelga. El Puerto de Béjaia también. En la enseñanza de secundaria la huelga del personal libera decenas de miles de alumnos de los Colegios y Liceos que se manifiestan. En numerosas ciudades la huelga afecta igualmente a los comercios, en su mayoría cerrados. 

Durante la jornada, las Secciones Sindicales de la UGTA de la zona de Hassi R`Mel — uno de los centros de extracción de gas — llaman a la huelga. El nerviosismo se apodera de todas las fuerzas comprometidas con la defensa del Régimen que intentan oponer a la huelga las declaraciones de un “experto petrolífero internacional” ampliamente difundido en las redes sociales: “No dudo de la sinceridad de estos llamamientos (a la huelga). Pero mi deber, en tanto que experto, es explicaros cómo funciona el sistema petro-gasístico argelino (…). Mi conclusión es la siguiente: una huelga en la industria petrolera y gasística es muy peligrosa; se debe de evitar a toda costa”. A pesar de las advertencias del “señor experto”, los trabajadores han entrado masivamente en acción. 

Conscientes de su favorable relación de fuerzas, los trabajadores no buscaron radicalizar su movimiento y entraron al trabajo al final de la jornada. 

Pero su movilización en la jornada decisiva, utilizando la huelga como arma tradicional y a sus organizaciones, de las que busca apoderarse, es un factor en el agravamiento de todas las contradicciones. 

Lo demuestran dos hechos anunciados en un breve lapso de tiempo: de una parte, mil jueces han anunciado públicamente su rechazo a supervisar la elección presidencial en el caso de la candidatura de Bouteflika para un quinto mandato y de otra parte, el periódico Le Journal de 20 horas anunciaba el domingo, como si tal cosa, que “el Presidente Bouteflika ha regresado de Ginebra donde se le realizaba un chequeo médico de control…” 

Argel, el 10 de marzo, 2019
Corresponsales